Somos dos mundos diferentes, que un día por la inducción de Dios nos
encontramos, y con nuestras grandes diferencias, fuimos tan osados que quisimos
hacerlo uno solo; pero la naturaleza con su ímpetu nos dijo que no podía ser
posible.
Yo encontré en tu mundo la maravillosa perpetuidad, me
olvide del tiempo y la condición social, tantas cosas que había que valorar.
Ahora me encuentro satisfecho
y agradecido por todo lo que pude extraer a tu mundo que corresponde a
otro.
Cuando veo tu mundo y tu naturaleza, lo veo esplendoroso,
lleno de muchas experiencias por descubrir, lleno de energía y deseos, de saber,
cuidando de los detalles, la búsqueda de la certidumbre, y eso es bueno.
Pero en cambio yo buscó la seguridad, y si en algún momento la pudiste encontrar en mi, agradezco al universo de haberme dado la oportunidad de proporcionártela.
...Dos mundos en donde TODO
tiene significado...
M.G.L.
